Ley de Ayuda Alimentaria para los trabajadores

La Ley de Ayuda Alimentaria para los Trabajadores (LAAT) fue publicada el día 17 de enero del año 2011 en el Diario Oficial de la Federación, dicha Ley tiene por objeto el de promover y regular la instrumentación de esquemas de ayuda alimentaria en beneficio de todos los trabajadores del apartado A del artículo 123 constitucional .

Su propósito es el de mejorar el estado nutricional, así como de prevenir enfermedades vinculadas con una alimentación deficiente y proteger la salud en el ámbito ocupacional, por lo tanto es una  Ley  de aplicación en toda la República Mexicana  y sus disposiciones son de interés social.

Los patrones ya sean personas físicas o morales  podrán optar, de manera voluntaria o concertada, es decir, cuando esta ayuda alimentaria quede incorporada en un contrato colectivo de trabajo o en los contratos individuales de trabajo; por lo que se podrán establecer los esquemas de ayuda alimentaria consistentes en comidas proporcionadas a los trabajadores ya sea en comedores; restaurantes o en cualquier  establecimiento para el consumo de alimentos.

La Ley establece que  podrán ser contratados directamente por el patrón o formar parte de un sistema de alimentación administrado por terceros;  también se podrán otorgar despensas como las llamadas canastillas de alimentos o a través  de vales de despensa en formato impreso o electrónico.

Es importante aclarar que en esta Ley la ayuda alimentaria no podrá ser otorgada en efectivo, ni por otros mecanismos distintos, estando en armonía con el artículo 27 fracción XI de la Ley del Impuesto sobre la Renta el cual establece que tratándose de vales de despensa otorgados a los trabajadores, serán deducibles siempre que su entrega se realice a través de los monederos electrónicos que autorice el SAT.

Las especificaciones y restricciones que solicita la LAAT están reguladas en los monederos electrónicos citados en el párrafo anterior como son el no poder canjearlos por dinero, ya sea en efectivo o en títulos de crédito, tampoco  utilizarlos para comprar bebidas alcohólicas o productos del tabaco, por lo que estos monederos electrónicos realmente se ocupan para el fin para el que fueron concebidos: el consumo de alimentos y/o despensas que sirvan al trabajador y a sus familias, esta parte es la verdadera previsión social.

El incentivo que se otorga a los patrones consiste en que los gastos en los que se incurra para proporcionar servicios de comedor a los trabajadores (construcción o remodelación del comedor) son totalmente deducibles para el ISR, naturalmente las comisiones que cobra el proveedor del servicio también son deducibles.

También establece que los ingresos por la ayuda alimentaria se considerarán ingresos exentos por prestaciones de previsión social para el trabajador, en los términos y límites establecidos en la Ley del Impuesto sobre la Renta y no formarán parte de la base de las aportaciones de seguridad social, hasta aquí todo iba bien, sin embargo ya afecta la deducibilidad para el patrón ya el trabajador tiene ingresos exentos de acuerdo al artículo 28 fracción XXX de la LISR.

Por su parte la evaluación y seguimiento al cumplimiento de las disposiciones de la LAAT estará a cargo de una comisión tripartita que se integrará por representantes de la Secretaria del Trabajo y Previsión Social, Secretaria de Salud, Secretaria de Hacienda y representantes de trabajadores y patrones para hacer las recomendaciones y mejoras a las acciones de ayuda alimentaria.

Por último mencionar la obligación que tienen los patrones respecto a conservar los contratos celebrados por escrito con los proveedores de servicios de Comedor, los restaurantes, las Emisoras de Vales y con los proveedores de Despensa.  También es necesario que los patrones cuenten con el soporte, ya sea en medio físico o electrónico, en el que se haga constar que los trabajadores recibieron la ayuda alimentaria, dicho soporte deberá contener como mínimo: nombre del trabajador, su clave del RFC, CURP, la modalidad, el monto cuantificable en dinero y periodo de aplicación de la ayuda alimentaria recibida, así como el acuse de recibo del Trabajador.

Como se observa es una ley poco ocupada con ciertos candados, sin embargo puede ser de ayuda tanto para el trabajador como para los patrones.

Por L.C.P. Gonzalo Martínez Pérez*