Financiamiento en las pymes

Es bien sabido que el financiamiento para la pymes representa un gran reto en la actualidad, ya que la banca comercial requiere de bastantes requisitos para otorgar un préstamo y en la mayoría de los casos solicita una garantía hipotecaria que no esté gravada o que no haya sido otorgada con anterioridad como garantía para el cumplimiento del pago de dicho préstamo.

También existen otras formas de financiamiento que son las más recurrentes por los empresarios y/o emprendedores las cuales se basan en el crédito solicitado a bancos, a las Sociedades Financieras de Objeto Múltiple (sofomes),  crédito con los proveedores, anticipo de clientes, préstamos de familiares o amigos, aportación de los socios o accionistas, reinversión de utilidades, empeño de artículos de joyería, factoraje financiero, préstamos personales.

Independientemente de la forma de financiamiento que se obtenga, es importante revisar la tasa de interés que se pagara por la obtención de los recursos que ingresaran a la empresa, la comisión por apertura del crédito en su caso y las cláusulas  del contrato de mutuo o préstamo respecto a pagos atrasados y los recargos por mora.

El financiamiento hacia las pymes se ve frenado ya que en ocasiones no se cuenta con información confiable y verídica, es decir, no se lleva la contabilidad del negocio o se lleva pero sin mostrar la realidad financiera de la empresa, existen inconsistencias en su control interno como pueden ser: ventas realizadas y no registradas, no existe el soporte documental de que se entregó la mercancía al cliente y por lo tanto este no paga, no se tiene un adecuado control de los inventarios y al existir faltantes no se surte al cliente o existe mercancía dañada o caducada, entre otras causas más.

O simplemente el representante legal de la empresa o el emprendedor tienen un mal historial crediticio por lo que a veces les niegan los préstamos solicitados, para lo cual se tiene que reestructurar la deuda o convenir la forma de ir pagándola sin descapitalizarse.

Es importante vigilar el ciclo de operación del efectivo el cual consiste en revisar los días de crédito que se otorgan a los clientes y los días de crédito que otorga el proveedor, es decir, les damos a nuestros clientes 15 días de crédito y les pagamos a nuestros proveedores a 30 días, esto sería lo más recomendable, en caso contrario a la empresa le faltaría liquidez, ya que estaríamos cobrando a 30 días a los clientes y pagando las compras a los proveedores en 15 días.

Por lo que es necesario cuidar el financiamiento que obtenga la empresa, vigilar el flujo de efectivo que está teniendo la compañía, planificando la cobranza y el pago a proveedores además de  tener un control interno más estricto para evitar fugas que poco a poco van mermando la liquidez de la que se dispone y continuar con el buen funcionamiento de las operaciones del negocio.

Por:  L.C.P. Gonzalo Martínez Pérez*