Faltante de Inventarios

Es importante revisar el renglón de inventarios así como la realización de forma constante de  inventarios físicos para tener un control estricto sobre dichas mercancías y en caso de existir faltantes o sobrantes poder hacer las aclaraciones correspondientes ya que existen consecuencias en materia de IVA.

El artículo 8 de la Ley del Impuesto al Valor Agregado (LIVA) establece lo que se entiende por enajenación, además de lo señalado en el Código Fiscal de la Federación (CFF), el faltante de bienes en los inventarios de las empresas, para lo cual la presunción admite prueba en contrario, es decir el contribuyente podrá aportar las pruebas necesarias para desvirtuar la presunción de la autoridad.

Por su parte el artículo 25 del Reglamento de la Ley del Impuesto al Valor Agregado (RIVA) precisa que no se consideran faltantes de bienes en los inventarios de las empresas, aquellos que se originen por caso fortuito o fuerza mayor, así como las mermas y la destrucción de mercancías, cuando sean  deducibles para los efectos de la Ley del Impuesto Sobre la Renta (ISR) por lo que será necesario acreditar cada uno de los supuestos previstos en este artículo que le sean aplicables a cada contribuyente para que la autoridad no determine que existe omisión de ingresos y pretenda fincar un crédito fiscal.

El caso fortuito es aquel suceso por lo común dañoso que acontece por azar sin poder culpar a nadie de su origen como por ejemplo un terremoto o inundación, mientras que la fuerza mayor se refiere que al no poderse prever o resistir exime del cumplimiento de una obligación, es decir proviene de la voluntad de un tercero no del mismo contribuyente como sería el robo o un incendio.

Por lo que se refiere a las mermas se debe documentar todo el proceso de producción para conocer el momento en el que se comienzan a generar ya que en muchas ocasiones los insumos se evaporan, se desgastan, pierden peso o se desechan por ser basura (skrap).

En la Ley del ISR se establecen los requisitos a cubrir cuando existan, mercancías que por deterioro u otras causas no imputables al contribuyente hubiera perdido su valor, se deduzca de los inventarios durante el ejercicio en que esto ocurra, cuando sean bienes básicos para la subsistencia humana en materia de alimentación , vestido, vivienda o salud, antes de proceder a su destrucción se ofrezcan en donación a las donatarias autorizadas o en caso de destrucción de mercancías el contribuyente deberá presentar un aviso de destrucción de mercancías con treinta días de anticipación.

Por lo anterior se necesita tener un control bien definido ya que en ocasiones dichos faltantes son por errores humanos al no entregar completa la mercancía, por entregar mercancía distinta a la solicitada por el cliente o por existir robo hormiga.

Por L.C.P. Gonzalo Martínez Pérez*