Factoraje financiero

El factoraje financiero se encuentra regulado en la Ley General de Organizaciones y Actividades Auxiliares del Crédito ( LGOAAC), es una herramienta utilizada por las empresas , aclarando que estas pueden ser personas morales y personas físicas con actividad empresarial,  principalmente se ocupa para obtener solvencia a corto plazo, es decir, la empresa obtiene el pago anticipado de sus cuentas por cobrar de las ventas que realizo a crédito a sus clientes, claro pagado un porcentaje o comisión por dicho factoraje,  por lo que se puede estar en  condiciones de pagar a los proveedores de bienes y/o servicios esto conlleva algunos de los siguientes beneficios:

  • Liquidez inmediata por el cobro anticipado de las cuentas por cobrar.
  • No contratar pasivos bancarios.
  • Obtención de descuentos por pronto pago a proveedores.
  • Elaboración de pronóstico de cobranza más confiable.
  • Eficiencia en la cobranza al reducir la disminución de cuentas incobrables.
  • Planeación adecuada para realizar inversiones en activo fijo.

El factoraje financiero es menos costoso que un crédito bancario ya que en el contrato se estipula la TIIE a cobrar más unos puntos porcentuales  y la garantía que se otorga son las mismas cuentas por cobrar.

El  préstamo bancario resulta ser más oneroso ya que la tasa de interés es más elevada y la  garantía que solicitan generalmente es un bien inmueble.

La empresa de factoraje financiero se encarga de adquirir  las cuentas por cobrar por medio del contrato de factoraje o contrato de cesión de derechos de crédito; sin embargo si se trata de títulos de crédito lo hace por endoso, también se encarga de evaluar la situación crediticia de los deudores (originalmente los que compraron los bienes o servicios a la empresa cedente), también de administrar la cartera obtenida e informar sobre la cobranza de las cuentas.

Podemos observar que para las pymes (empresa cedente) este mecanismo de financiamiento resulta de gran apoyo, sobre todo porque al ceder sus cuentas por cobrar ya no tiene que ocuparse de la gestión de la cobranza, aunque hoy en día ya todo es electrónico, solo le dedicara tiempo a la parte de ventas o administración del negocio, claro sin dejar de lado la parte de la planeación financiera.

Por L.C.P. Gonzalo Martínez Pérez*