Evolución del comercio exterior de México

  La sustitución de importaciones estuvo vigente desde los años 1940 hasta mediados de 1984 en este periodo la economía mexicana era cerrada, la intención del gobierno era que la planta productiva nacional fuera solo para consumo nacional, existían barreras para las importaciones y también para la inversión extranjera directa.

En este periodo el programa de maquiladoras fue en aumento a partir de 1966 cuando mediante permisos varios mexicanos fueron a trabajar a Estados Unidos como braceros.

El país se transformó de una sociedad agraria a una sociedad urbana semindustrial, el PIB creció hasta el 3.1% per cápita.

En la década de los 70 hubo una ampliación en los ingresos por venta de petróleo y por préstamos que el país recibía como deuda externa.

A partir de 1985 hubo un cambio en la política industrial impactando la manufactura al eliminar la mayoría de los subsidios y estímulos que el sector había recibido durante muchos años.

También se comenzó con la reducción unilateral de las barreras arancelarias y no arancelarias al comercio exterior y la firma de acuerdos internacionales.

En 1986 México se unió al GATT (Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio) y comenzó a facilitar las inversiones en IED (Inversión Extranjera Directa), para el año de 1988 los precios oficiales sobre bienes importados habían sido completamente removidos a un  rango de impuestos de importación el cual se redujo de 0% – 100% a 0% – 20%.

Hasta 1984, la política industrial de México estaba todavía orientada hacia la intervención en sectores específicos; la administración de Salinas de Gortari profundizó la política de la reforma industrial e inauguró una nueva generación de programas “horizontales” que buscaron maximizar las ventajas comparativas. Su diseño era totalmente en concordancia con las disposiciones del GATT /OMC (Organización Mundial de Comercio), y excluía cualquier tipo de subsidios, reducción de impuestos, esquemas de protección comercial o requisitos de desempeño para sus beneficiarios.

En la administración del Presidente Fox (2000-2006) reafirmó la idea de que México, a pesar de operar bajo una estrategia de liberalización comercial, debe formular políticas sectoriales específicas para estimular la inversión y el crecimiento económico.

Existen estudios que han demostrado que desde 1985, y particularmente desde 1995, México ha sido clasificado entre los diez principales países, en términos de aumentar su participación en el mercado (no petrolero) mundial.

México ha firmado 12 tratados de libre comercio y 23 Acuerdos Bilaterales de Inversión que dan acceso preferencial a 44 países en 3 continentes. Nuestro país cuenta con un tamaño de mercado doméstico ubicado en el lugar 12 de 134 países según el Reporte de Competitividad 2008-2009 del Foro económico Mundial. El mercado potencial es de casi 110 millones de personas, con un poder de compra cada vez más creciente.

El Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) está conformado por Estados Unidos de América, Canadá y los Estados Unidos Mexicanos el cual se firmó el 20 de diciembre de 1993 y entró en vigor el primero de enero de 1994 constando de 22 capítulos. El TLCAN ha sido un factor clave en el incremento de las relaciones comerciales entre México, Estados Unidos y Canadá, y ha permitido que Norte América se consolide como una de las regiones económicas más dinámicas e integradas del mundo.

Que por cierto se encuentra en un punto clave con la llegada del nuevo presidente de Estados Unidos.

Por L.C.P. Gonzalo Martínez Pérez*