Estímulos Fiscales

   Los estímulos fiscales en nuestro país están regulados en los artículos 25 y 28 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en los cuales se establecen que el Estado mexicano podrá otorgar subsidios a actividades prioritarias que atiendan a necesidades nacionales a las que es indispensable incentivar y garantizar su subsistencia y de esta manera incrementar la actividad económica.

¿Y que son los subsidios?  Éstos son las asignaciones que el Gobierno Federal otorga para el desarrollo de actividades prioritarias de interés general, a manera de ejemplo podemos citar el subsidio para el empleo, el cual favorece una dinamización de las actividades económicas por su acreditamiento contra ISR propio o retenido a terceros.

Por lo que respecta a los diferimientos, éstos son aquellos costos en que se incurre en el corto plazo,  mismos que se espera recuperar en ejercicios o años siguientes o posteriores.

Los estímulos fiscales son temporales y se establecen en la Ley de Ingresos de la Federación (LIF) o por Decretos Presidenciales los cuales no tienen un tiempo indefinido y podemos citar el acreditamiento del IEPS de diésel, acreditamiento de los peajes pagados en carretera entre otros.

Las facilidades administrativas son los tratamientos que representan una renuncia recaudatoria por parte del Gobierno Federal, al permitir que los contribuyentes deduzcan erogaciones sin comprobantes que cumplan con requisitos fiscales para su deducción, como en el sector de coordinados.

Por otra parte es importante resaltar que actualmente nuestra economía vive un boom automotriz, desde al año pasado cuando varias empresas de este sector decidieron trasladar su producción a nuestro país.

Es bien sabido que las distintas empresas automotrices buscan países que quieran captar la inversión extranjera y para ello hay negociaciones fructíferas para ellos en detrimento de la captación de recursos vía impuestos y otros subsidios.

Los estímulos van desde la donación de terrenos, exenciones fiscales y el subsidio de los gastos para obtener permisos, hasta reembolsar cualquier multa en caso de cometer delitos fiscales.

Por último mencionar que los incentivos o estímulos fiscales deberán ser realmente para los sectores que si lo necesiten y a su vez se vea la circulación del dinero en el mercado interno con la generación de empleos y la redistribución de la riqueza.

Por L.C.P. Gonzalo Martínez Pérez*