Discrepancia Fiscal

  La figura de discrepancia fiscal es aquella que se encuentra regulada en la Ley del Impuesto Sobre la Renta ( LISR) y se configura cuando el monto de las erogaciones en un ejercicio son superiores a los ingresos declarados del mismo contribuyente o los que les hubiera correspondido declarar.

De acuerdo con el diccionario de la real academia española, la palabra discrepancia tiene dos significados:

  1. Diferencia, desigualdad que resulta de la comparación de las cosas entre sí,
  2. y  disentimiento personal en opiniones o conducta, por lo que el significado para este tema es el primero.

Las erogaciones consisten en gastos, adquisiciones de bienes y depósitos en cuentas bancarias, en inversiones financieras o tarjetas de crédito.

Es importante resaltar que dichas erogaciones se presumirán ingresos cuando se trate de personas físicas inscritas y no inscritas en el RFC, lo cual significa que todas aquellas personas que aparentemente no estén inscritas en el RFC como son los que obtienen ingresos de la economía informal pero tienen cuentas bancarias abiertas a su nombre o de un tercero son susceptibles a que la autoridad les configure el procedimiento de discrepancia fiscal.

Las personas físicas que si están inscritas en el RFC también se presumirán ingresos cuando no presenten las declaraciones a que se encuentren obligados por las actividades por las que obtienen ingresos, o presenten declaraciones manifestando ingresos menores a las erogaciones arriba citadas.

La autoridad fiscal notificara al contribuyente el monto de las erogaciones detectadas, que información utilizo para conocerlas, el medio por el cual las obtuvo y la discrepancia resultante, el contribuyente contara con un plazo de 20 días para desvirtuar los hechos o aclarar los mismos, en caso de no aclarar la discrepancia fiscal, la autoridad formulara la liquidación que el contribuyente deberá pagar.

Por lo tanto es necesario que todas las personas físicas regularicen su situación fiscal, declarando de forma correcta todos sus ingresos y gastos para que la autoridad no los considere como ingresos omitidos, revisar el régimen de tributación en el que se ubiquen para aprovechar todas las deducciones a que tengan derecho, sin pasar por alto que actualmente todas las cuentas bancarias son fiscalizadas, las llamadas cuentas personales dejaron de serlo desde hace mucho tiempo.

Por L.C.P. Gonzalo Martínez Pérez*