Deducciones y Operaciones Simuladas

La Ley del Impuesto Sobre la Renta (LISR) vigente permite a los contribuyentes realizar deducciones autorizadas  como las devoluciones, rebajas, costo de ventas, gastos, inversiones para lograr llevar a cabo sus operaciones, también precisa los requisitos de las deducciones que deberán cumplir dichos contribuyentes los cuales tienen que ser estrictamente indispensables, pagados mediante transferencia electrónica de fondos , estar debidamente registradas en contabilidad, retención y entero de impuestos, entre otros más. (En esta publicación no se enlistan todas las deducciones ni todos los requisitos ya que son demasiados y abarcarían mucho espacio).

La misma Ley precisa las partidas o gastos que son no deducibles como los obsequios, gastos de representación, sanciones, anticipos por adquisición de mercancías entre otras más.

Por su parte el artículo 69-B del Código Fiscal de la Federación (CFF) estable que cuando la autoridad fiscal detecte que un contribuyente ha estado emitiendo comprobantes sin contar con activos, personal, infraestructura para prestar los servicios, producir o comercializar los bienes que amparen dichos comprobantes o que dichos contribuyentes se encuentran no localizados, el castigo será que la misma autoridad presumirá la inexistencia de las operaciones amparadas con dichos comprobantes.

Después de la notificación por el buzón tributario al contribuyente, publicación en la página del SAT y en el Diario Oficial de la Federación, los efectos de la publicación del listado resultan ser que las operaciones amparadas en los comprobantes fiscales expedidos por el contribuyente no producen ni produjeron efecto fiscal alguno; en caso de que la autoridad fiscal detecte que un contribuyente no acreditó la materialidad de la prestación del servicio o adquisición de bienes (contratos, notas de entrada al almacén, órdenes de compra) la misma autoridad determinará un crédito fiscal, además de todo lo anterior, las operaciones aquí mencionadas serán consideradas como actos simulados dando paso a un delito de tipo penal.

Haciendo una comparación entre las deducciones autorizadas, los requisitos de las deducciones y las partidas o gastos no deducibles, en la Ley del Impuesto Sobre la Renta (LISR) no se tiene contemplado un apartado en el que  me obligue a acudir al artículo 69-B Código Fiscal de la Federación (CFF) para que los gastos, servicios o adquisición de mercancías deban cumplir además los requisitos de la LISR, lo cual deja a los contribuyentes en estado de inseguridad jurídica.

La autoridad solicita un volumen considerable de información que no está contemplada en la LISR ni en la Ley del IVA como son contratos de prestación de servicios, facturas, transferencias bancarias, entradas al almacén, órdenes de compra, etc.; depende de nosotros aportar toda esta información o en su caso acudir a un medio de defensa.

Por lo que es importante que todos los contribuyentes tengan  los soportes necesarios para aclarar a la autoridad en caso de que ejerza sus facultades de comprobación y trate de determinar un crédito fiscal a cargo del contribuyente.

En cuestión de prevención nunca sobran dichos soportes para amparar que efectivamente recibimos el servicio, realizamos el gasto o adquirimos las mercancías para su enajenación.

Por L.C.P. Gonzalo Martínez Pérez*